Hasta la actual crisis económica iniciada en 2008, Almería contaba con una tasa de paro del 5 %, lo que se considera como pleno empleo, cifra que ha continuado incrementándose hasta nuestros días. A partir de dicha fecha que actúa como punto de inflexión, esta comunidad perdió su impulso, y con él la actividad empresarial empezaría  a retroceder.

Cabe mencionar que Andalucía, a pesar de su crecimiento antes de la crisis, se encontraba más atrasada que el resto de España en cuanto industria, debido a que la Revolución Industrial llegó más tarde. La actividad industrial representa menos del 6 %, centrándose en los sectores del metal, la alimentación y la fabricación de muebles.

En este territorio predominan las microempresas (nueve de cada diez empresas tienen menos de 10 trabajadores) y la macroexplotación del sector servicios. La expansión y crecimiento de estas microempresas sería el factor clave necesario para el desarrollo de la economía en esta comunidad.

Almería es una de las zonas de explotación agraria más importantes de Europa, con miles de hectáreas de cultivo en invernaderos, entre los que destaca el tomate y el olivo.

Su industria se dedica principalmente a la metalurgia y la manufactura.

Destaca también por sus comercios y su banca (Cajamar es hoy en día la primera caja rural española), y es un destino turístico demandado durante todo el año.

El sector principal antes de la crisis era el de la construcción, y tres de cada cinco empresas desaparecidas tras la crisis se dedicaban a esta actividad. En cambio, el sector servicios, también muy importante en esta zona, consigue mantenerse.

Almería 2005 presenta como objetivo impulsar y dar a conocer esas microempresas y otras empresas de mayor envergadura, con el fin de consolidad la economía almeriense, que gozaba de tan buena salud antes de la crisis y que realmente cuenta con una gestión y posibilidad de recursos amplia y fuerte.

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