Franquicia de cafés para llevar

Son las 12:30 del mediodía en Almería y estamos a 6 grados centígrados. Sé que en otras provincias están muchos más helados que nosotros, como en Huesca que ahora mismo están a 1 grado y han registrado mínimas de hasta -7 grados, pero es que en otras comunidades están más acostumbrados al frío. Aquí, estando a 6 grados, tenemos la sensación de ser cubitos y queremos hacernos miembros de la nueva religión adoradora del Dios Estufa.

Ahora sin bromas, esta ola de frío siberiano que asola nuestro país desde bien entrado el día de ayer está causando estragos en ciudades y localidades que no están acostumbradas a las heladas. En zonas costeras de la provincia de Alicante por ejemplo, como la playa de Denia o de Torrevieja, los niños juegan haciendo muñecos de nieve al lado del mar, algo inaudito en esa zona, y aunque puede ser una estampa preciosa, al ser algo que no ocurría desde 1960, no tenemos recursos para prevenir ciertas situaciones y ahora mismo hay carreteras cortadas por todas partes y colegios que han tenido que suspender las clases.

El caso es que hace cuestión de media hora he salido como loca de la oficina buscando un capuccino caliente o algún tipo de bebida de la que saliera humo y me ha costado bastante encontrar un establecimiento que tuviera cafés para llevar en la zona del centro de Almería. Eso me ha hecho buscar algún tipo de franquicia que ya tuviera éxito en otras zonas de España para ver la posibilidad de traerla hasta aquí y he encontrado El Molí Pan y Café. Ahora mismo cuentan con tiendas en Alicante y Santa Cruz de Tenerife, y sus próximas aperturas serán en San Vicente del Raspeig y en Coslada-Madrid. Eso significa que tienen un sistema que funciona y que, como están empezando, hay muy pocas posibilidades de tener competencia directa demasiado cerca, al menos no de la misma marca.

Una buena oferta

Además de diferentes especialidades de café, tanto para tomar allí como para llevar, venden pan, bollería artesana tanto dulce como salada, bocadillos, empanadillas e incluso pizza.

Este tipo de comercio (panadería-cafetería) empezó a emerger hace unos años y parece que sigue en totalmente en auge a pesar de que algunas firmas, como Bombon Boss, hayan visto mermado el número de tiendas abiertas en la actualidad. Y es que el formato de negocio funciona por varios motivos: el precio, el producto y la oferta.

Por un lado el precio de los productos de bollería y cafetería no es muy elevado, por lo que es sencillo encontrar clientela que quiera disfrutar de un café caliente acompañado de algún tipo de alimento dulce o salado pequeño a modo de tentempié. Por otro lado, la población está cansada del producto de bollería prefabricado y envasado que venden las grandes superficies como Mercadona o Carrefour y prefieren el producto artesano que promueve este tipo de comercios. Y para terminar debemos tener en cuenta que estos establecimientos cuentan con una gran oferta ya que no sólo venden alimentos dulces o salados, sino que hablamos de la mezcla de ambos y de la mezcla de bebidas: desde refrescos o cervezas hasta cafés y batidos calientes.