La red de carreteras andaluza, por los suelos

Si vas en bicicleta intentando hacer deporte al tiempo que ayudas al medio ambiente para desplazarte al trabajo, es muy posible que acabes con dolor de trasero por los botes que das, a no ser que tengas una bicicleta con amortiguación de primera. Si intentas transportar algo frágil en el maletero del coche corres el peligro de que ese objeto acabe hecho añicos en menos que canta un gallo, y si viajas en autobús no te quiero ni contar la de posibilidades que tienes de acabar en el suelo si no consigues coger asiento ¿Y la culpa de todo esto quién la tiene? Los baches o, en su defecto, quien no los arregla.

Andalucía, comunidad autónoma donde el turismo es un motor económico de primer orden y donde cientos de trabajadores se desplazan a diario a trabajar a las grandes urbes desde sus pueblos porque, en esta comunidad, tenemos una gran tradición rural (no como en otras), y, sin embargo, contamos con una red de carreteras tan mala que hasta me da vergüenza cuando familiares o amigos vienen a visitarme desde otras comunidades. Increíble. Pero no es sólo cosa de Almería, lo digo para que quede claro. La semana pasada mi hermano tuvo que contratar los servicios de esta empresa de transportes en Córdoba porque no se atrevía a llevar él mismo un espejo antiguo que compró en una tienda de segunda mano a su mujer debido a esos baches. Manda narices…

Cuestión de autonomías

Baches, agujeros de más de 30 centímetros en el asfalto, mala señalización, falta de báculos y farolas… estos son sólo algunos de los problemas que presentan nuestras carreteras, superadas únicamente por la Comunidad Valenciana, donde sus dirigentes tampoco creen importante ni necesario invertir en infraestructuras viales. En Castilla La Mancha, empresas como Industrias Duero son contratadas cada año para mejorar los sistemas de seguridad en las carreteras de las diferentes provincias. En Madrid las carreteras son de primera, supongo que por eso de ser la capital. Y en Cataluña me dan envidia… diría que es envidia sana pero no, es envidia de la mala, de la que te da rabia y te pone de mala leche al comparar lo que tienen ellos con lo que tienes tú. Y todo por qué… ¿Por qué los presupuestos que el Estado da a cada autonomía son diferentes? Pues probablemente, pero también porque los gobernantes son diferentes también (dejando a un lado lo que se meten al bolsillo, claro está).

Este año, los presupuestos que se han asignado a la Comunidad Valenciana suponen la peor financiación de todas las autonomías, lo cual pone por encima a la andaluza y eso es bueno para nosotros, pero ¿por qué? ¿Por qué un valenciano vale menos que un madrileño o que un murciano? ¿no deberíamos todos los españoles valer lo mismo para el Estado? Lo lógico sería que nuestras carreteras fueran igual de buenas, o de malas, en todo el país, y que se mejoraran las infraestructuras, poco a poco, en todas las localidades, sean urbanas o rurales, y sin embargo siguen habiendo diferencias abismales. Y no sólo en este tema, también en Sanidad, Educación e incluso en financiaciones, lo cual es completamente ridículo.

En Almería queremos poder ir a trabajar sin sufrir accidentes y lo mismo les ocurre a los de Santiago de Compostela, Badajoz o Alicante. Así de simple, así de justo, y así de complejo al mismo tiempo.