“Los andaluces son vagos”

Los de sur, en el resto de España, tenemos fama de trabajar con desgana, tranquilidad o “pachorra” mientras que los del norte tienen fama de metódicos, organizados y concienzudos. Todo son estereotipos similares a los de que el catalán tiene que ser tacaño y el andaluz gracioso, pero la realidad es que aún no hemos conseguido quitarnos ese “San Benito” de encima, y lo que nos costará…

Somos muchos, no sólo en el sur sino en todas partes, a los que nos gustan los coches, eso es algo obvio, pero muy pocos son los que llegan a conseguir comprarse el coche de sus sueños o, al menos, el vehículo de la marca de sus sueños. Yo adoro los BMW, no puedo evitarlo. Podéis hablarme de Mercedes, de Audi o de Alfa Romeo pero yo siempre seré un fanático de los BMW y hace unos años conseguí mi sueño y ahorré lo suficiente como para tener ahora conmigo a mi BMW Serie 4 Cabrio. Muchos que lo ven me dicen eso de “es un coche de chicas” a lo que yo contesto enseguida “¿y qué soy yo?”. Porque sí, se puede ser mujer y ser fanática del motor y de los BMW.

El caso es que ese estereotipo que tenemos en España, muy mal aprendido, de que los del sur trabajamos peor que los del norte, mi hizo buscar un taller de confianza, especializado en vehículos BMW, fuera de nuestra comunidad. Todo, con el fin de conseguir un mecánico experto que mantuviera mi precioso BMW en perfectas condiciones. Estaba totalmente dispuesta a acudir cada seis meses a donde hiciera falta: Madrid, Toledo, Valencia…, e incluso más al norte si fuera estrictamente necesario. Pero cuál fue mi sorpresa cuando todo entendido al que preguntaba me mandaba a Talleres Paiz, en Granada, un taller especializado en BMW y Mini que llevan cuatro décadas de experiencia a sus espaldas.

Yo, la primera con perjuicios

La primera vez que acudí al taller fui bastante reticente la verdad pero una vez allí me demostraron que son los mejores y que yo, una andaluza de pura cepa, había llegado a tener más perjuicios que los que viven fuera de nuestra querida Andalucía.

Esto no es más que un ejemplo de lo que los estereotipos pueden hacer en nuestra sociedad: que si las mujeres rubias son tontas, que si los de Valencia son unos estafadores (este estereotipo es de reciente creación), que si los gay tienen mucha pluma, que si las mujeres con hijos no pueden trabajar… Y el caso es que muchos pensamos que esas ideas son del siglo pasado y que a las nuevas generaciones no les afectan: ERROR. Todos esos estereotipos siguen muy presentes en nuestra sociedad y lo único que hemos conseguido, de manera generalizada, es que se vea mal hablar de ellos abiertamente pero en la intimidad más del 60 o 70 por ciento de la población sigue pensando que son ciertos o siguen cayendo en ellos sin darse a penas cuenta.

Estereotipos muy extendidos:

  • Los argentinos son muy soberbios
  • A las mujeres les gusta el rosa y a los hombres el azul
  • Los políticos son todos unos corruptos (eso empiezo a pensarlo seriamente)
  • Los pobres son vagos
  • Los médicos son infieles y mujeriegos
  • Los vascos son unos brutos.
  • Los gorditos son más simpáticos que los delgados.
  • Todos los árabes son musulmanes
  • Los mejicanos llevan bigote.
  • Los negros son buenos deportistas.
  • Los franceses son muy románticos.