Los pellets, una moda que ha llegado para quedarse con nosotros

Los pellets, una moda que ha llegado para quedarse con nosotros

Los pellets, tal y como os hemos avanzado en el título, han surgido como una moda hace ya un tiempo, sin embargo, debido a su utilidad y su precio económico, los hemos ido integrando en nuestro día a día. Hablamos en concreto de un producto totalmente natural, al que los expertos en la materia han encasillado como biomasa solida y el cual nos encontramos en los puntos de venta en forma de cilindros muy pequeños que cuentan con tan solo unos pocos milímetros de diámetro, lo que los hace fáciles de transportar. Este tipo de biomasa se forma a partir de serrín natural seco, al que no se le añade ningún aditivo, y es que la propia lignina que contiene el serrín es la que hace a la vez función de aglomerante, llegando a ser capaz de comprimir el serrín a un nivel elevado de presión para conseguir formar el pellet. Este hecho consigue además que los pellets cuenten con una estructura muy densa y dura, lo que fomenta un gran poder calorífico que los hace idóneos para las funciones para las que han sido creados.

Ya sea una empresa, un hotel, una vivienda unifamiliar, una comunidad de vecinos o cualquier otro tipo de inmueble, cada vez nos resulta más habitual y más común ver que la calefacción y el agua caliente se lo han encargado a esta biomasa y es que al igual que nos podría ocurrir con otros combustibles líquidos como el gasoil, esta solo necesita de una estufa o caldera que haya sido diseñada para funcionar con pellets. Sin embargo, a diferencia del gasóleo, este tipo de material es mucho más fácil de transportar, por lo que es más barato y a su vez, mucho menos peligroso. Además, cabe reseñar que este combustible es completamente natural por lo que no contamina ni es tóxico, esto es, que, si se nos caen, no pasará nada y no necesitaremos más que una escoba y un recogedor para recolectarlos y echarlos en la caldera para que cumplan su función.

Además de como combustible para obtener agua caliente y calefacción en cualquier inmueble, los pellets también tienen otro uso común y es que, aunque no de momento no se haya extendido en exceso, ya comenzamos a ver camas para animales realizadas con este material. Sin ir más lejos, en cualquier hípica de nuestro país encontraremos este material en las cuadras de los caballos y es que al ser un producto natural, limpio, absorbente y que no genera polvo, lo hace idóneo también para este tipo de funciones.

En pequeños sacos de diez, quince o veinte kilos, por toneladas, a granel o en camión cisterna, cada vez son más las formas que tenemos para poder disponer de este combustible y es que desde Pellets del Sur, se esfuerzan en hacernos cada día más fácil la compra de este tipo de material, que además de ser ecológico, viene viviendo una tendencia en la que el precio del saco de pellet de quince kilos ha bajado en torno a casi un tres y medio por ciento en los tres últimos años, lo que lo convierte en un referente frente a los demás tipos de combustibles convencionales.

Para entenderlo mejor, nos referimos a que el coste energético medio del uso de pellets se sitúa en torno a 1,30 céntimos de euro por kilovatio hora, lo que hace que esté por debajo del precio del gasóleo C, el de las calderas. También tiene un precio más competitivo que el gas natural, que marcaría su precio dos céntimos más caro e incluso se sitúa un cuarenta por ciento más barato que las bombonas de gas butano o propano.

No todo son ventajas a la hora de utilizar pellets

Como todo en esta vida, el uso de pellets tiene sus partes positivas y sus partes negativas y aunque las primeras superan con creces a las segundas, también debemos de tener en cuenta que estos resultan más caros que el uso de leña, no obstante, su poder calorífico es mayor. También es cierto que mientras no les demos uso, debemos guardarlos en un silo o en lugar seco y es que, si entran en contacto con el agua, pierden sus propiedades, puesto que se convertirían nuevamente en serrín, con lo que ya no nos valdrían y es los pellets de mala calidad pueden llegar a dañar las calderas y estufas.