Pizarra para mi chalet

Cuando compré mi chalet de segunda mano no pensaba que terminaría liándome tanto con la reforma. Estamos hablando de un chalet en Valladolid del año 73 y que lo tenía una pareja mayor que no había hecho más que una reforma en 1996. Esta reforma fue en el interior porque el exterior había sufrido el pasado de los años por los inquilinos, que lógicamente ya no podían cuidar el terreno y las instalaciones.

La edad no perdona y tuve que gastarme también un buen dinero. La piscina era otra de las partes del chalet que preferí tirarla y hacer una nueva, ya que llevaba más de 10 años sin usarse y casi que era un peligro el meterse a reformar.

En el caso de la entrada, opté por hacer una entrada donde el césped fuera el protagonista mezclado con la pizarra, que siempre me han gustado este tipo de entrada. Un pasillo de pizarra y luego también para el garaje.

El plan era bonito, pero tenía que buscar un sitio que fuera especialista en pizarra para que me lo hicieran, pero bien. El mundo de las reformas, he tenido la oportunidad de conocerlo a fondo con esto del tema de la reforma. Mucha gente está metida en el mundillo y huele el dinero, pero es complicado dar con verdaderos profesionales, pues uno quiere que le hagan un buen trabajo.

Conocí Pizarras y derivados por otro profesional de las reformas

El último hombre que nos hizo la reforma de la cocina me recomendó Pizarras y derivados, una empresa que tiene amplia experiencia en el tema de pizarras y que él había oído bien hablar de ellos. Me puse en contacto con ellos y fueron muy amables, aunque tuve que esperar dos semanas debido al gran volumen de trabajo que tenían. Esto sin duda era buena señal.

Esperé y mereció mucho la pena, puesto que desde el primer momento vi como era gente muy profesional y que cuidaban todo, el tiempo que estuvieron liados con la pizarra no tuve ningún problema y me tuvieron completamente informado de los avances que tenía la obra, que fueron más de los que creíamos, pues las lluvias que hubo esas semanas lo hicieron todo más complicado.

Nosotros estamos muy agradecidos y al final tanto, que terminamos por hacerles un mediato pedido, habíamos pensado en poner un tejado de pizarra en nuestro tejado en vez del de tejas y al final nos animamos a tirar más de los ahorros y acceder a esta reforma.

Estábamos hablando de obras mayores y fue un tiempo mayor claro está, pero el trabajo que hicieron fue de quitarse el sombrero. Cuando uno trabaja con expertos ve como la labor que se hace es complicado que desmerezca. La casa quedó realmente preciosa y ahora además tendremos menos problemas cuando llegue el mal tiempo, pues la pizarra conserva el calor bastante mejor.

Así que mi consejo, de verdad, es que confiéis en la gente que lleve ya muchos años en el sector, nada de gente realizando servicios en negro o recién salidos al mundo laboral. Siempre gente con experiencia y que tenga buenas referencias. Indispensable para quedar satisfecho.