Qué es la hipoacusia

Hay gente que no distingue bien los términos hipoacusia y sordera, de ahí que utilicemos nuestro post de hoy para intentar dejárselo más claro a nuestros lectores y sacarlos de este lío. Y es que son palabras relacionadas con la audición, que es uno de los sentidos más importantes que tenemos y quizás de los menos valorados. El sonido y la audición del mismo nos ayudan a comunicarnos pero también a estar alerta ante los peligros. Conviene cuidarlo al máximo. No hay que olvidarse por ello de acudir al menos una vez al año a hacernos una revisión a los centros de Gaes.

La hipoacusia es la pérdida de audición, que se trata de uno de los problemas de salud crónicos más comunes, y que afecta a personas de todas las edades, en todos los segmentos de la población y de todos los niveles socioeconómicos. Por dar unas cifras más concretas, podemos decir que la pérdida de audición afecta aproximadamente a 17 de cada 1.000 niños y jóvenes menores de 18 años. Y para más inri, esta incidencia aumenta con la edad de la persona: aproximadamente 314 de cada 1.000 personas mayores de 65 años sufren pérdida de audición.

En cuanto al origen de la hipoacusia, podemos decir que esta puede ser hereditaria o puede ser el resultado de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o incluso al uso de determinados medicamentos. Y además, la pérdida de audición puede variar desde una leve, pero importante disminución de la sensibilidad auditiva, a una pérdida total. Esta pérdida se puede dar de manera unilateral o bilateral dependiendo de que sea en uno o ambos oídos. Y esta pérdida puede ser de más de 40 decibelios en adelante.

Eso sí, no tengamos miedo a esto, que es tan frecuente, ya que existen determinadas soluciones para garantizar escuchar a los pacientes, algo que es mucho más reducido en caso de la sordera. Las personas con hipoacusia habitualmente utilizan el canal auditivo y el lenguaje oral para comunicarse, pero es cierto que se benefician también del uso de auxiliares auditivos para recuperar hasta en un 20 a 30 por ciento de la audición.

Si notamos que a nosotros o a una persona de nuestro entorno le cuesta entender las palabras o seguir una conversación, es posible que sufra hipoacusia o pérdida de audición. Una prueba de audición llamada audiometría le permitirá detectar esta u otras patologías, y prevenir su aparición. Es por ello que, como decíamos al principio del artículo, los expertos recomiendan realizarse una revisión auditiva cada año, especialmente entre los mayores de 50 años. Ellos, los que más saben, son conscientes de que cualquier pequeño signo de pérdida de audición detectado a tiempo puede ayudarnos a evitar, o al menos a frenar, algunos procesos de deterioro de la capacidad auditiva.

Cuáles son las causas de la hipoacusia

Según los expertos de los centros auditivos de Gaes, la exposición a ruidos fuertes puede dañar nuestra salud auditiva. Por ejemplo, después de un concierto, la mayoría de las personas hemos experimentado una dificultad temporal en el oído. También el uso de auriculares para escuchar música aumenta la probabilidad de sufrir un daño auditivo.

Además, existen muchos factores que pueden afectar negativamente en la pérdida de audición, como son la genética, una lesión en la cabeza, una enfermedad, infección, trauma, estrés, o incluso la dieta.