Comprar muebles en cualquier zona

El hecho de la localización geográfica de un negocio hace unos años que dejó de ser importante. En tiempos pasados sí era típico necesitar algo que solo se comercializaba en una zona determinada y no poder adquirirlo si no era por vía de un conocido que viviese en la zona, un familiar que viajase a la ciudad o cualquier otra cosa por el estilo. El comercio por internet ha acabado con eso. Hasta el punto de que ahora se pueden hasta comprar muebles online para amueblar una casa que está a kilómetros y horas de viaje de la tienda en cuestión. Ya no existen las barreras geográficas que existían antes.

Amueblar una vivienda hace años era una tarea de fondo –nunca mejor dicho– que podía durar días e incluso semanas. Antes de nada, había que localizar todos y cada uno de los establecimientos de muebles que teníamos cerca de la vivienda en cuestión. Al menos, a un trayecto no demasiado largo en coche, porque si no gastaríamos más en transporte y gasolina para el coche de lo que teníamos previsto pagar para el mobiliario. Una vez localizadas todas las tiendas, empezaba la ruta del mueble. Durante días se solían visitar establecimientos con el fin de empaparse de todas las tendencias, posibilidades, colores y materiales con los que se construía la cocina, cuarto de estar, baño o terraza que tuviéramos en mente. Más tarde, una vez decidido lo que íbamos a adquirir, llegaba el turno del pago, transporte y montaje. Esta rutina todavía se sigue llevando a cabo hoy en día en muchos casos, pero más allá existen otras alternativas.

Lo primero que empezó a romper esa tendencia de visitar todas y cada una de las tiendas de muebles del barrio fue la irrupción de la empresa sueca Ikea, que nos hizo a todos montar muebles como locos. Desde su llegada a España, Ikea ha crecido a un nivel exponencial y, en cierto modo, ha sacado un carpintero del interior de todos nosotros. Por otra parte, otra de las alternativas al paseo y el montaje propio es el aumento de la tienda de muebles online. En muchos casos, este establecimiento de internet es una extensión de la propia tienda de muebles tradicional, que se adapta a las circunstancias y a las nuevas épocas para conseguir mantener el nivel de negocio de una forma más o menos estable y beneficiosa.

La primera ventaja del comercio online en el sector del mobiliario es que de un solo vistazo puedes comprobar, chequear y valorar las tendencias, e incluso eliminar aquellas que no nos interesen o no casen con nuestros gustos. Todo ello desde la comodidad de un sillón en casa, donde incluso podemos imaginar cómo quedaría el mueble que tenemos en la pantalla en el frontal de la pared que tenemos justo detrás de la misma, que probablemente sea aquel que queremos renovar.

Para la renovación de espacios de trabajo, el modelo de negocio centrado en la red también ha supuesto ventajas a la hora de escoger. En este caso, la elección, si es para oficina, se ajusta más al criterio de espaciosidad y utilidad de los muebles. Además, la conjunción y repetición de mobiliario tiene que ofrecer una garantía de armoniosidad para el lugar de trabajo. En estos casos, la asesoría se puede convertir en un pilar fundamental para la elección correcta, aunque si no se puede disfrutar de las opiniones de un experto externo, seguramente los trabajadores de una tienda de muebles estén encantados de ofrecer la suya. Y probablemente tenga el mismo o más valor que la de un decorador, puesto que algunas tiendas acumulan una experiencia de décadas en el sector.

No obstante, pese al aumento del modelo de negocio en la web, muchas tiendas siguen compartiendo los dos modelos de comercialización. Es el caso de entidades como Dismobel, una empresa que tras más de seis décadas de servicio ininterrumpido a través de cuatro generaciones, ha decidido dar el salto a la red, pero sin olvidar su faceta comercial física, para la que continúa manteniendo sus establecimientos en Madrid y Toledo. La hibridación de comercio online y tienda física parece estar convirtiéndose en lo ideal para el negocio en el futuro.

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