De vacaciones por Almería ¿qué hago con los abuelos?

De vacaciones por Almería ¿qué hago con los abuelos?

Playas de almería

La pregunta puede sonar un poco fuerte. Pero es la verdad ante la que se encuentran muchas parejas que, después de un duro año de trabajar, necesitar coger unas vacaciones y no saben qué hacer con sus padres o con sus abuelos. Yo estaba en la misma situación hasta que conocí Sanvital y la verdad es que fue todo un acierto.

Puede sonar a egoísta, pero a veces las personas mayores se convierten en un grave impedimento para el desarrollo de las familias. Por lo menos en mi caso. Había tenido un año muy duro, mi relación comenzaba a hacer aguas y mi pareja y yo necesitábamos unas vacaciones solos. Más aún cuando durante todo el invierno ya habíamos estado conviviendo con mi madre de 76 años. Estaba claro que no me la iba a llevar a mis vacaciones a Almería, por lo que tuve que buscar una residencia de ancianos en Madrid.

Decir residencia siempre suena mal, pero es un concepto que en pleno siglo XXI tenemos que ir desterrando. Allí están atendido las 24 horas del día por un equipo humano muy cualificado, del que reciben toda la atención, cariño y respeto que merecen. Esta residencia de ancianos en Madrid tiene capacidad para 90 personas y se estructura en tres unidades de convivencia independientes para atender a los residentes de manera individualizada.

Me preocupaba mucho la alimentación, ya que mi madre tiene unos cuidados muy especiales. Pero en seguida comprobé que cuenta con cocina propia para ofrecer la mejor calidad. Se elaboran dietas y menús personalizados. Uno de los detalles que más gustó a mi madre es su servicio de peluquería. Ella que todavía es coqueta acudía dos días a la semana. Además también tiene servicios de afeitados, manicura, tratamientos de estética, etc…incluso un día visitó al podólogo. Por último cuentan con lavandería propia en el centro para garantizar así el mejor cuidado de la ropa de todos sus huéspedes. Vamos que mi madre se sintió como en casa, mientras yo estaba tan tranquila disfrutando de las playas de Almería, que por cierto, son geniales. Normal que se lleven siempre los certificados de calidad.

De esta manera mi marido y yo nos pudimos ir de vacaciones a Almería con la tranquilidad de dejar a mi madre en una de las mejores residencias de ancianos de Madrid. Disfrutamos de un mes intenso, la mecha de la pasión se volvió a encender. Cuando regresamos fuimos a buscar a mi madre, y cúal fue mi sorpresa cuando me dijo, que ella volvía al año que viene. No os podeís imaginar que sonrisa me salió.

Hasta tal punto acabé contento de Sanvital que se lo he recomendado a otras amigas, con la responsabilidad que eso supone. En su caso, una vecina optó por unos apartamentos para mayores en Madrid que también es una gran idea, si quieres que tu familiar tenga más independencia.

LO que está claro es que poco a poco tiene que ir desapareciendo ese tabú de que cuando envías a un familiar a una residencia es porque no quieres saber nada de ella. En este caso, hay que pensar también en todos.

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