Proveedores para tu negocio de peluquería

La peluquería es uno de los negocios más exigentes con respecto a los productos utilizados. Es poco recomendable usar materiales no profesionales o procedentes de mercados de dudosa reputación en nuestro establecimiento. Sobre todo porque el centro del trabajo de la peluquería y la belleza gira en torno a algo tan especial como el pelo y la piel… de otras personas. Cuando el cliente acude al centro de belleza demanda para su intervención los mejores productos de peluquería y estética. Se suele ir pocas veces a la peluquería, mucho menos ahora que los cinturones andan apretados y el consumidor tiene que ser más selectivo a la hora de gastar su sueldo. Por lo tanto, cuando se acude a los servicios de un peluquero se espera de él, además de un trato profesional y cuidadoso, una selección de los mejores productos para efectuar el tratamiento, ya sea sobre el cabello en forma de corte, teñido o cualquier otra posibilidad, o sobre la piel, en forma de depilación, hidratación o lo que cada cliente desee en cada momento determinado.

Sin embargo, la consciencia de los peluqueros profesionales de su necesidad de productos de valor para sus negocios no impide que esto sea un agujero en la cuenta de gastos. En efecto, los productos, cuanto más profesionales y específicos, más subidos de precio en el mercado. La ecuación es sencilla, pero el dueño de una peluquería, o el empleado que esté al cargo del establecimiento, solo puede despejar la x con una operación cuyo resultado ofrezca los mejores productos de peluquería para profesionales a sus trabajadores. No queda otra opción. En caso contrario, si el cliente se da cuenta de que no estamos ofreciendo las mejores cremas, tintes o champús para los lavados, probablemente acabe dejando de acudir a su cita –sea esta semanal, mensual o de cualquier otra temporalidad– y cambiando nuestro establecimiento por cualquier otro. O incluso por su casa, ya que hoy en día con las nuevas tiendas, almacenes y establecimientos online todo es mucho más sencillo de encontrar a unos precios razonables.

Precisamente, en internet es donde está la solución para tapar un poco el agujero en la cuenta de gastos de nuestra peluquería sin necesidad de disminuir la calidad de nuestros productos ni que estos pasen de ser del ámbito profesional al doméstico. La estética es uno de los mercados siempre en alza. Pese a las crisis económicas, las personas siempre desean verse guapas. Por eso, en mayor o menor medida, siempre se siguen comercializando este tipo de productos de estética profesional, porque los centros de belleza y peluquería funcionan siempre en mayor o menor grado. La apertura de este tipo de tiendas online para la venta de productos de peluquería puede suponer una balsa de aire fresco para los dueños y regentes de los establecimientos, que pueden seguir con su labor profesional sin reducir la calidad de los geles, champús y otros productos, pero sí pueden reducir un poco el volumen de gastos a final de mes, lo que siempre supone un aumento de beneficios o, en casos negativos, un descenso de las pérdidas para el establecimiento.

Muchas son las tiendas que ya se han establecido en la red como centros de compra de este tipo de productos. Ya sabemos que a internet no se le resiste nada. En este sentido, uno de los referentes de la peluquería online, Pelu Market. The Beauty Shop, puede servir como ilustración perfecta de la evolución que ha experimentado el mercado de compra de productos de peluquería online. Manteniendo siempre la calidad como objetivo primordial, las tiendas ofrecen catálogos amplios en los que el cliente puede encontrar las mejores marcas del mercado. Además, y como punto fuerte de internet, algo que es casi exclusivo a este tipo de mercado, dichas marcas se combinan con la posibilidad de encontrar ofertas exclusivas, gracias a las que se pueden encontrar productos de calidad profesional a precio de supermercado. Esta combinación de opciones multiplica las posibilidades, así como el ahorro, algo que para un negocio, en los tiempos que corren, es un lujo que debe aprovechar al máximo. La peluquería ya no es lo que era, aunque para el cliente sigue siendo exactamente lo mismo.

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