Ricachones con barco, ¿dinero para el sur?

Ricachones con barco, ¿dinero para el sur?

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El sur es una zona de mar, playas, aguas y, por supuesto, barcos. Pensemos en zonas costeras de Almería, Granada, Málaga, Cádiz, y Huelva.  La economía se ve impulsada año tras año gracias a puertos deportivos de alto nivel que reciben barcos de turistas que deciden pasar sus vacaciones aquí. Y no hablemos de aquellos que quedan enamorados del lugar y compran una casa donde pasar sus vacaciones o su jubilación.

Cientos de andaluces viven también de ello, trabajando en esos barcos, limpiándolos, navegando con ellos e incluso haciendo las veces de capitanes de vez en cuando. Muchos de nosotros sentimos envidia de esos ricachones que vienen hasta nuestras costas para bañarse en ellas y alardear de poderío. ¡Cuántas veces no habré oído eso de “que se vayan con sus yates a otra parte”! porque parece que sólo vienen a pasearse con sus veleros y, siendo realista, en ocasiones a mí también me molestan muchísimo.

Sin embargo, hace un par de días conocí a un chico joven que trabaja para uno de estos ricachones. Limpia el navío durante todo el año y él, y otra persona más, realizan revisiones mensuales para asegurar que el barco esté en condiciones. En España tenemos empresas como BalsaMar que se dedican a ofrecer toda clase de servicios para barcos, desde productos necesarios en alta mar, hasta mantenimiento, revisión e instalación de varios equipos.

Así que por un momento me paré a pensar en que ese afortunado dueño del barco que tanto me molesta con sus aires de grandeza (en ocasiones, que tampoco se trata de catalogar a todos como a unos narcisistas y ególatras, porque sé hay personas maravillosas también), ese ricachón del norte no sólo da trabajo a Juan, el joven del que hablaba, y a su compañero, sino también a este tipo de empresas españolas dedicadas al servicio marítimo. Si a eso le añadimos el dineral que se dejan en el puerto por tener amarrado el barco, más el alojamiento, la comida, los caprichos que se comprarán y demás cosas materiales ¿nos hacemos una idea de la cantidad de dinero que insuflan a la economía del sur sin darnos a penas cuenta?

No es que vaya a empezar a pisar el suelo por donde pisan, seguirán habiendo personas que me caigan genial y otras a las que odie hagan lo que hagan sólo por su comportamiento altanero, pero hay que reconocer que nos viene bien que sigan viniendo al sur, que nos gusta que gasten su dinero aquí y que hay muchas personas que mantienen su puesto de trabajo gracias a ellos. Esto ha sido una reflexión que he hecho conmigo misma y que traslado al mundo de la economía porque sé que no soy la única que piensa como piensa y siente como siente cuando ve a esas personas paseándose por nuestras costas.

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